Cuba, la isla que intenta abrirse ante las mentes cerradas
Parece que,
una vez cada cierto tiempo, esa isla en el mar de las Antillas gana relevancia
por algún motivo. Cuba es, indudablemente, uno de los Estados con mayor importancia política en la historia del continente, pero hoy nos centraremos en su presente.
En esta
ocasión la noticia que ha acaparado columnas, poniendo de nuevo el foco en la
isla, ha sido el reciente referéndum llevado a cabo por el gobierno del Pdte.
Miguel Díaz-Canel. Es un hecho que los referéndums son elementos positivos que
mejoran la calidad de las democracias. Esto es algo que sin duda necesita el Estado cubano, ya que la visión que otros países tienen sobre dicho gobierno entorpece
en exceso las relaciones económicas de la isla, dejándola navegando a la deriva
en un mundo dominado por la globalización.
Cuba dice
tener muy en cuenta las ideas del pueblo, porque necesita la aprobación de cara
a la galería, y esto se logra mediante acciones democráticas. En su reciente
Constitución, del año 2019, se aprobaron 5.200 “propuestas tipo” de las más de 10.000
que se presentaron, estas propuestas fueron redactadas directamente por el
pueblo cubano, y se supone que las aprobadas son recogidas y tratadas en el
texto. Esta y otras medidas como el reciente referéndum mejoran la calidad
democrática de la isla, sin embargo, hasta que no existan unas elecciones libres,
reales, y con amplitud de partidos, Cuba seguirá sin ser bien vista por la mayoría
de los Estados, por mucho que tome buenas medidas en otras áreas.
Volviendo al tema, el referéndum celebrado
trataba sobre el Código de las Familias. En esencia, tocaba dos temas
principales: aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, y legalizar
la gestación subrogada (sin uso “comercial”, es decir, enfocada a la adopción).
En temas numéricos la participación fue baja para lo que acostumbra el pueblo
cubano, ya que rozaba el 75%, y por ejemplo, el proceso constituyente de la
Constitución atrajo al 85% de los ciudadanos a las urnas. Como hemos dicho, el
referéndum fue finalmente aprobado, con una mayoría del 66,87%, cabe destacar que
la voluntad del Partido Comunista Cubano (PCC) así como la de Díaz-Canel fue dar
el Sí al referéndum, por ello, emplearon varios medios para promover el voto a
favor de este. Es importante destacar que el voto se realizaba de forma
unitaria, es decir, se votaba Sí o No al Código de las Familias en su
totalidad, sin posibilidad de aceptar o rechazar solo algunas de sus partes.
Así era la papeleta a la que se enfrentaron los cubanos.
En paralelo a la aprobación del matrimonio igualitario ha ido la de la gestación subrogada, y esto sí que enfrenta a más partes. En un principio se puede llegar a pensar que dentro de un país con ideología socialista es extraño que se apruebe una medida de este calado, y así es. Sin embargo, se ha acabado haciendo, y esto es algo que no ha gustado en muchos sectores. Grandes defensores de las ideas de la revolución, de la propia Cuba y del socialismo de Estado se han mostrado en contra de esta decisión, siempre con el argumento de que, si bien no se legaliza el trato comercial, se plantea el cuerpo de la mujer como objeto para conseguir un producto (argumento utilizado, principalmente, por sectores feministas), o argumentando que un intercambio que lleve a los humanos a ser una parte de los mismos se acerca demasiado a ideas capitalistas (argumento dominado por los sectores progresistas y/o anticapitalistas).
El futuro de
la isla es cada vez más incierto, la economía no se estabiliza tras el COVID y
el fracaso de la doble moneda parece irrefutable, la emigración, la falta de apertura
a los mercados, la vigencia de la Ley Helms-Burton, y la falta de legitimidad
del gobierno han hecho mella tanto en la población como en sus dirigentes.
Aunque se avance en temas sociales, más que necesarios, la crisis de
legitimidad es latente y afecta en gran parte a todas las medidas que se pueden
aprobar en cuanto a la economía para reactivar la industria cubana y, al mismo
tiempo, apostar por el turismo, etc. Las soluciones parecen estar ahí, mientras que
la población cubana logra abrir la mente, sus dirigentes parecen mantener una
visión de túnel con según qué aspectos. Habrá que esperar para ver si estos
logran despertar (el referéndum es sin duda un buen inicio), o si, por el
contrario, es el pueblo cubano el que debe alzar la voz. En cualquier caso,
desde El Tablero estaremos atentos a cualquier novedad que surja en la República
cubana.

.png)
Comentarios
Publicar un comentario