Sección de Cine III: La Consagración de la Primavera

    En esta ocasión la sección de cine se traslada a la mismísima cartelera. La Consagración de la Primavera (Fernando Franco, 2022) nos permite poner el punto de mira en temas controversiales y que, muchas veces, pasan por debajo del radar, como la cuestión de los asistentes sexuales, eje central del filme. 

Cartel de la película (FilmAffinity)

    La película gira en torno a Laura Torres (Valeria Sorolla), una chica de 18 años recién llegada a Madrid, donde comienza la carrera de Química, con la tesitura a la que muchos jóvenes se enfrentan: conocer una ciudad nueva, unos nuevos estudios, diferentes amistades y, sobre todo, a uno mismo a la vez que todo lo anterior. En el desarrollo de la trama, Laura acaba conociendo a David (Telmo Irureta), un joven con parálisis cerebral que introduce a Laura algunas ideas que ella desconocía, como la existencia de los asistentes sexuales.

    Los asistentes sexuales son personas que trabajan ayudando a personas que necesitan de dicha asistencia a cumplimentar sus necesidades sexuales. En este sentido, la película muestra a David como una persona completamente cuerda y elocuente, con el mismo apetito sexual que cualquier otra persona pudiera tener. Siguiendo el ejemplo, los asistentes sexuales no están pensados para tener relaciones sexuales con la persona asistida, sino que ayudan a esta (o a una pareja) a descubrir su cuerpo, por ejemplo, mediante la masturbación, como es el caso de David y Laura. Cabe destacar que, por supuesto, este se trata de un trabajo remunerado, pero alegal. Sin embargo, la mera existencia de los asistentes sexuales no soluciona el problema, ya que el acceso a ellos puede no ser posible para todos, pues la capacidad económica y la situación familiar son variables a tener en cuenta. 

    Retomando de nuevo el ejemplo de la película, la madre de David confiesa a Laura que la situación no siempre es buena. Algunas veces ha tenido que recurrir a pagar a prostitutas, o, incluso, a masturbar a su propio hijo (una idea chocante e incluso desagradable para muchas personas). De hecho, la figura de la madre de David está muy idealizada: ella entiende a la perfección las necesidades de su hijo, cuenta (en el momento que se desarrolla la obra) con la capacidad económica suficiente para permitirse estos servicios y, sobre todo, consigue normalizar esta situación a pesar de encontrarse solos, sin una figura paterna y con la ayuda intermitente del hermano de David. Aun con todo esto, hay ocasiones en las que es difícil llevar la situación. Esta idea invita a una reflexión sobre lo que ocurre en familias reales, donde la comprensión y el dinero sí suponen un problema. 

David (Telmo Irureta) y Laura (Valeria Sorolla), fotograma de la película (FilmAffinity)

    Para ello existen asociaciones como AsistenciaSexual.org, quienes conciencian a la población sobre la existencia de este problema, recuerdan que el derecho a la salud sexual de las personas con discapacidad se recoge en la legislación y facilitan el contacto entre asistentes sexuales y los interesados en dicha asistencia. El punto de mayor interés quizá sea el primero, la creación de talleres y charlas que fomenten el conocimiento. Son sin lugar a duda fundamentales de cara a poner el foco en este tipo de problemas e instar a los distintos gobiernos a actuar. También es relevante el documental yes, we fuck!, que reúne varios relatos de personas vinculadas a la asistencia sexual.

    La Consagración de la Primavera va más allá de la mencionada asistencia sexual, cuando Laura accede a ayudar a David, también entra en ese proceso de conocerse a sí misma. Además, el guion se adentra en otro punto importante: la religión. La protagonista acude a un Colegio Mayor de ámbito católico, ya que como ella misma reconoce, sus padres la han educado bajo unos valores religiosos que comparte a medias, puesto que, como dice "creo en Dios, y voy a misa de vez en cuando, pero a veces tengo mis dudas". Esta frase permite analizar dos aspectos: la emancipación de las ideas paternas y la exploración de sus propios valores. Este punto es fundamental para la película, pues Laura es una persona sin ninguna experiencia sexual y, de hecho, con un conocimiento prácticamente nulo. Esto puede deberse (o no) a la educación religiosa que ha recibido, pero no deja de ser una exclamación respecto a la necesaria normalización de la educación sexual.

    Como decimos, la decisión de ser asistenta sexual tiene varios puntos importantes: su enfrentamiento con la religión (y, por tanto, con sus padres), su exploración del sexo desde una perspectiva atípica y el propio paso de salir de su burbuja. Esto último también se desarrolla anteriormente en la trama: Laura explora el mundo de las citas gracias a Tinder, se ve empujada a probar las drogas, y hace amistades en el Colegio Mayor y la Facultad. Las amistades de Laura, así como el reflejo de la sociedad joven, permiten a la película centrarse en un tercer aspecto interesante: la situación de los jóvenes que estudian lejos de sus hogares.

    Laura aparece como una persona privilegiada económicamente, o al menos en relación con otras de su entorno, porque se hace mención a que hay varias chicas que, para costearse lo que supone estudiar en una ciudad como Madrid, deben recurrir a la prostitución. Este problema es real, y ya en 2017 copaba artículos en los periódicos. De hecho, en la película hay una conversación interesante en la que se muestran las 3 posibilidades a las que comúnmente se enfrentan los universitarios:

        1. El caso de Laura, sus padres pueden permitirse un Colegio Mayor, cercano a la Universidad, pero bastante caro y sobre todo estricto: su libertad se ve cohibida por un toque de queda y no hay hombres alojados en el edificio.

        2. Los estudiantes que comparten piso, normalmente alejados de todas las Facultades, ya que las rentas suelen ser más bajas. A esto se suma el problema de la convivencia, muchas veces con desconocidos, que pueden generar situaciones que alteren el estudio.

        3. Estudiantes que viven con sus padres: estos quizá se vean favorecidos siempre que la relación paternofilial sea buena. Aun con esto, se pueden ver menos independientes que los del ejemplo anterior.

    Por tanto, el análisis sociológico que muestra la película de los jóvenes universitarios parece ser bastante fiel a la realidad, acompañando los casos con personajes vinculados a los mismos y cómo se relacionan entre sí.

    En conclusión, la película consigue aportar muchas ideas en tan solo 110 minutos, da lugar a la reflexión, explora posiciones éticas y retrata una gran cantidad de problemas reales a la vez que no pierde el hilo argumental. Acompañando de buenos planos y unas actuaciones correctas, Fernando Franco da forma y pone voz a sectores que muchas veces no cuentan con el protagonismo necesario. Por ello, desde El Tablero, os recomendamos encarecidamente el visionado de la película.



BIBLIOGRAFÍA

Asistencia sexual para personas con discapacidad ♿, acompañante íntimo para personas con diversidad funcional sexo y discapacidad, intimidad y discapacidad, sexualidad y discapacidad. (2020, septiembre 11). DEPENDIENTES INDEPENDIENTES. https://www.dependientesindependientes.com/asistencia-sexual-en-la-discapacidad-inclusion-diversidad/
Sexual, A. (s. f.). Inicio. Asistencia Sexual. Recuperado 6 de octubre de 2022, de https://asistenciasexual.org/
Sola, M. (2017, mayo 15). Me prostituí para pagar la universidad. Y otras hacen lo mismo. Elconfidencial.com. https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-05-15/sexo-para-pagar-universidad_1377412/

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